Su equipo y su hermano desvelan aspectos de su recuperación en el documental de DAZN ‘Marc Márquez: su gran victoria’.

¿Cómo ha sido la recuperación de Marc Márquez vista por su equipo y familia? Eso plasma el documental ‘Marc Márquez: su gran victoria’, de DAZN. En él varios miembros del Repsol Honda de MotoGP y Álex Márquez desvelan charlas o pensamientos sobre estos más de dos años de lucha.

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Todo empieza, cómo no, con su caída en Jerez 2020 y su lesión en el brazo derecho. De ahí se pasa a Australia 2022.

Santi Hernández, su jefe de mecánicos, da su visión: no hay un nuevo Marc. “Según lo he vivido yo, con él, ha sido el peor momento de su vida deportiva. Lleva mucho tiempo sin disfrutar encima de una moto, mucho tiempo sufriendo yendo en moto y eso es algo a lo que él no está acostumbrado. Él quiere volver a disfrutar”, expone. “Sigue siendo el mismo Marc, pero cuando estaba viviendo esos momentos difíciles, lo que necesitas es tiempo para tí y no le dedicas el tiempo a otras personas porque lo que más te preocupa es tu lesión. Estaba pasando por una fase tan importante de su vida que no se había encontrado nunca y es normal que te aísles. Eso no quiere decir que cuando hemos tenido esa relación, Marc conmigo siempre se ha comportado de la misma manera, la misma confianza de contarme según qué cosas en momentos muy difíciles y para mí no ha cambiado”, añade.

Sin embargo, dentro de su propia escuadra, Carlos Liñán, uno de sus mecánicos de confianza, opina diferente. “Ha cambiado bastante en su manera de afrontar cada entrenamiento. Es un poco diferente. No sé si durará en el tiempo, pero la esencia no la ha perdido“, asegura. Jordi Castellá, también mecánico ofrece su punto de vista. “Sorprende que siga y siga. Cuando ve una posibilidad, siempre vuelve. Tiene una mente y una fortaleza inquebrantable”, valora. Javier Ortiz, otro de sus fijos en el box destaca lo mismo. “No deja de sorprenderse su capacidad mental de ir siempre para adelante; nunca para atrás. Nunca ha tirado la toalla y creo que nunca la tirará“, afirma.

Álex Márquez, su hermano y mejor amigo, lo constata. “Le hemos visto dar vuelcos a situaciones que en ese momento se creían límite hasta que llegó esta. Ésta sí que ha sido más que límite. Ha rebasado muchos puntos que él tenía como límite. Se ha tenido que sobreponer cuatro veces. Ha sido la que él ha crecido más, la que ha aprendido más, la que de cara al futuro le va a hacer aún más fuerte“, lanza.

El bicampeón lo justifica. “Cuando todo te va bien, no valoras las cosas. Lo excepcional, lo normalizas y cuando te pasa algo así, con cuatro operaciones, ahora el día a día lo valora mucho más, las cosas más sencillas las valora más. Eso hace que en el circuito y fuera a la vida le des más sabor. Es un ganador nato, no tiene otra cosa que ir a las carreras a ganar. Creo que él mismo lo que está buscando ahora no es un título, es reencontrarse y volver a hacer con la moto lo que hacía antes”, proclama.

Desmotivación

El documental vuelve a Portimao 2021, su reaparición tras sus tres intervenciones, y sus llantos. Pero, también las dificultades de ese curso, con caídas. “Al no llegar resultados, quieras o no, bajas la guardia y te puedes desmotivar y el equipo, que es como un castillo, cuando una pieza se desmotiva, se puede quedar cojo”, desvela Liñán. “Seguíamos haciendo el mismo trabajo, pero la motivación es diferente. No es lo mismo estar con Marc, luchando en cabeza, peleando por el Mundial”, corrobora Ortiz.

Esa conversación con Álex

Hasta que 581 días después, ganó en Sachsenring 2021, en Austin y en Misano. Pero la alegría duró poco, pues llegó otra caída, en Indonesia 2022 y la decisión de operarse por cuarta vez, comunicada en Mugello 2022.

Álex relata todo. “Él sabe que cuando me pongo serio, lo hago. Había mil dudas y le dije: ‘Vale, ¿y si no te la haces? ¿Tú puedes competir? No. Pues ya está, tienes la respuesta: opérate, después ya verás si puedes competir otra vez, pero así no puedes’”, confiesa.

Hernández da más interioridades. “Su cuarta operación era su última carta a jugar y era un todo o nada. No sabía si podía ser la definitiva, que le podía arreglar su lesión o que le hubieran dicho: ‘No se puede hacer nada, te tienes que retirar’. Ha sido el momento decisivo de su carrera, de pasarlo mal, cuando te vienen los fantasmas, muchas cosas se vienen a la cabeza”, reconoce. Liñán da más datos. “En ese momento, se aisló un poco de todo el mundo y de nosotros, también. Nosotros, podemos continuar; él, el pobre, si se hubiera acabado, era el final”, suelta. Castellá confirma el dramatismo. “No sé si en su cabeza era tan real como para nosotros, que somos más terrenales, pero daba la sensación de que ha faltado poco“, certifica. “Fueron tres años de sí, no, sí, no. Ahora, parece que las cosas están un poco como antes. Nosotros también lo hemos pasado mal porque lo veíamos sufrir, quería estar y no podía, ese brazo no funcionaba. Podía estar aislado en su recuperación, pero nunca dejó de ser el que era”, ilumina Ortiz.

Posible retirada

Álex admite otras conversaciones: “Él nunca me había hablado abiertamente de una retirada. Ése día habló de eso. Nunca había pensado en el qué voy a hacer después de las motos, pero él quiere estar ligado a este mundo, ayudando a jóvenes como ya ha hecho. Pero le dije: ‘No seas tonto que de aquí a cuatro días estas otra vez encima de la moto’”.

Su equipo sigue con sus pensamientos. “Imagino que con estas cosas, piensa: ‘No soy Supermán’. Es tan talentoso en lo suyo que es normal que puedas llegar a creer que eres Supermán. Con un palo así, imagino que te hace poner los pies en el suelo. Si vemos las caídas que ha tenido, le ha pasado poco para lo que le podía haber pasado”, opina Liñán. Su hermano lo corrobora. “Súper Marc no existe, es humano, también. La gran ‘salvada’, la caída y a los dos minutos en el box… todo eso no es normal. Hubo un momento en el que pisas fuerte y no tienes toda la suerte de cara. Es ahí donde sufres, pero es un piloto excepcional y que hace cosas maravillosas”, dice.

Optimismo para el futuro

Todo acaba con una reflexión sobre el futuro del octocampeón. “Siempre evolucionas, el Marc de antes no va a perder su ADN, pero con todo lo que ha pasado, le va a hacer muy fuerte”, indica Álex. Su formación es optimista. “Está en el camino, pero está cerca ya de llegar a su meta. Busca ser mejor que el de antes. ¿Puede conseguirlo? Sí, porque todo lo que se propone lo acaba consiguiendo”, lanza Ortiz. “Marc quiere disfrutar. Y disfrutar es ganar”, avisa Hernández. “Cuando digo ganar, no es que sólo le vale ganar, quiere pasárselo bien”, concede.

Hender “Vivo” González

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